lunes

CAUTIVA



Quédate,
aproxímate,
encadéname en la prisión de tu boca.

Y ahí, cautiva,
circunscrita por tus cadenas.
deja que tus manos,
insistentes me arropen.

Detente, explora mis lugares,
para que entre súbitas cadencias,
se acompasen los latidos,
y me liberes gozosa.

domingo

ME GUSTAN TUS SILENCIOS


Me gustan tus silencios,

aunque tu boca calle,

porque tus ojos, hablan por sí solos.


Ojos miel, límpidos,

Dulces, tiernos cual espejo,

donde se reflejan los mios.

 
Cautivadora mirada,

me rindo ante ella,

ánsias a tu merced.


Me gustan tus silencios,

Aunque tu boca calle,

porque tus ojos, acarician por sí solos.

lunes

TÚ. A VECES CIELO, A VECES INFIERNO





Tú, a veces cielo, a veces infierno.

Espacios donde habitan la impudicia,

la pureza.



Tus labios se alzan

transitando por mi piel.

Mi boca aguarda:

tú, torso terso,

regazo delicado:

seda.



Todo tú, fuera de tiempos,

de espacios,

Yo, asciendo al empíreo

jueves

PALABRAS




Palabras.
Palabras, siempre palabras.
La palabra que queremos decir
y la que se quiere oir.
Y tras la palabra, ella misma,
sin decirse
por ser todo y siempre.
Nos acecha
y nos engaña antes de decirse -o no decirla-
(en el fondo nos dejamos engañar)
y vuelve a aparecer,
pura
(algún iluso lo cree así)
Con Valente, con José Hierro o Cernuda,
pero permanece
y nos abandona;
no conoce la muerte,
ni la vida.
¡Nosotros sí! aunque no deje de ser una palabra.

José Luis Amaya Zulueta

miércoles

NOCHE DE VINOS Y ROSA


¿Quién podría engañarte,
o ejercer la mentira contigo?.
Tú, sí, que has nacido desde siempre,
has nacido desde la palabra,
una tras, otras,
como escultor han ido esculpiendo,
cada paso, firme o infirme,
adornada o desnuda.
Y llegas, ahora, con palabras, y sin palabras
y ofreces, cuerpo, ojos, brillo, luz...

José Luis Amaya Zulueta





lunes

RE-CONOCER


Sueño, duermo, sueño siluetas de suaves poros.
Lugar donde se iluminan rincones oscuros pero que se reconocen por el tacto grabado, en la memoria de los tiempos.
Lugar donde se encuentran las almas encendidas. Allí donde tu y yo habitamos un día.

martes

EL AMOR HECHO PALABRA




Me gusta degustar tus labios dulces, cual ambrosía de los dioses.

Me gusta sentir tus manos vigorosas perfilando mis formas.

Me gusta el cálido abrigo que es tu cuerpo, arropado bajo una luz acariciadora.

Me gustas porque a través de tus palabras se cuela tu alma.