sábado

RENGA


El renga o canción encadenada consiste en un encadenamiento de tanka por un grupo de autores. El sistema de producción conjunta se llama kyōdō seisaku. El renga está profundamente arraigado en la tradición japonesa.




ILUSTRACIÓN AL POEMA RENGA DE JOSÉ ALBERTO LÓPEZ




Mar intrépido

tú aroma impregna

mis emociones



El océano azul

miro tras tu espalda

desbordo dicha



Rozan mi rostro

vientos embarullados

aquí tú y yo



Desnudan almas

deseos encarcelados

late la vida

domingo

ALBORADA



¡Y llegaste tú!

Arrojando flores en mi camino,

inundando mi piel desnuda,

acariciándola con alientos frescos.



¡Y llegaste!

Despertando el latir de mis sentidos,

convirtiendo las noches en cálidas

cuando antaño fueron gélidas.



¡Ahí estás!

Pintando de colores

lienzos hasta ahora teñidos

por frugales pinceles.



¡Ahora estás!

Aquí,

Conmigo. Alma cálida.

Alma, que cada día más me enamora,

con tus canciones de bienvenida.



Los sensibles, bien pueden comprenderme.

lunes

CAUTIVA



Quédate,
aproxímate,
encadéname en la prisión de tu boca.

Y ahí, cautiva,
circunscrita por tus cadenas.
deja que tus manos,
insistentes me arropen.

Detente, explora mis lugares,
para que entre súbitas cadencias,
se acompasen los latidos,
y me liberes gozosa.

domingo

ME GUSTAN TUS SILENCIOS


Me gustan tus silencios,

aunque tu boca calle,

porque tus ojos, hablan por sí solos.


Ojos miel, límpidos,

Dulces, tiernos cual espejo,

donde se reflejan los mios.

 
Cautivadora mirada,

me rindo ante ella,

ánsias a tu merced.


Me gustan tus silencios,

Aunque tu boca calle,

porque tus ojos, acarician por sí solos.

lunes

TÚ. A VECES CIELO, A VECES INFIERNO





Tú, a veces cielo, a veces infierno.

Espacios donde habitan la impudicia,

la pureza.



Tus labios se alzan

transitando por mi piel.

Mi boca aguarda:

tú, torso terso,

regazo delicado:

seda.



Todo tú, fuera de tiempos,

de espacios,

Yo, asciendo al empíreo

jueves

PALABRAS




Palabras.
Palabras, siempre palabras.
La palabra que queremos decir
y la que se quiere oir.
Y tras la palabra, ella misma,
sin decirse
por ser todo y siempre.
Nos acecha
y nos engaña antes de decirse -o no decirla-
(en el fondo nos dejamos engañar)
y vuelve a aparecer,
pura
(algún iluso lo cree así)
Con Valente, con José Hierro o Cernuda,
pero permanece
y nos abandona;
no conoce la muerte,
ni la vida.
¡Nosotros sí! aunque no deje de ser una palabra.

José Luis Amaya Zulueta

miércoles

NOCHE DE VINOS Y ROSA


¿Quién podría engañarte,
o ejercer la mentira contigo?.
Tú, sí, que has nacido desde siempre,
has nacido desde la palabra,
una tras, otras,
como escultor han ido esculpiendo,
cada paso, firme o infirme,
adornada o desnuda.
Y llegas, ahora, con palabras, y sin palabras
y ofreces, cuerpo, ojos, brillo, luz...

José Luis Amaya Zulueta