martes

SECRETA VOZ DEL MAR


Vestigios de naufragios, pecios.

Provocados por la búsqueda de tesoros.

Islas desiertas.

Lamedores de heridas;

regocijos entre brazos

amoldándose a caricias nuevas.

Pálpitos entre espirales indómitas,

sin sigilos.

Trazos de instantes

minuteros detenidos

sólo espumas de tiempo.

domingo

DÁDIVAS DE AMOR


Serena espera,

suaves miradas,

dedos sugerentes.



Pieles perfumadas,

delicadas,

suaves.



Bocas ávidas,

Sedientas,

deseosas,

húmedas.



Besos en tropel,

vertiginosos,

desbocados,

labios embriagados.



Susurros alentadores,

gemidos desordenados,

pechos desbocados,

rincones encendidos.



Movimientos,

tiernos,

amorosos,

delicados.

jueves

CARNE TREMULA



Absorta en mis pensamientos en la barra del bar te vi entrar.


Estabas igual, impenetrable, pero con esa mirada que te hacía irresistible.


Un leve roce de manos, me embriaga la sensación de querer parar el tiempo.


Tu cuerpo, esa mezcla de arena y sal, recorro con los ojos tu espalda, contorno perfecto un segundo colmado de caricias, una melodía, unas miradas, un beso.


En largas miradas de noches hambrientas de besos, se hace imposible las palabras para describir la belleza y sensualidad que tantas veces he recordado de tí


Camina, ven y acompáñame. Deja que te enseñe a sentir el silencio sin hablar y suspiros enredados, entreguemos nuestro secreto a la noche.


Tus ojos dulces, tu sútil mirada, tus cabellos de sol, tu mirada desnuda el deseo de tenerme, avivas mis ganas de estar contigo.


El tacto de tus manos, cálidas, palpita tu energía y eso hace que sienta tus poros. Poros tibios y a la vez ardientes.


Vámonos, déjame acompañarte, déjame perderme en tus delirios, déjame perderme en tu vientre para nadar juntas hasta la cresta de las olas ,suspiremos al unísono, gimamos en el silencio de la noche, mi aliento será trémulo, mi piel requiere abrazos fusionados y savias mezcladas. Nuestras pieles sedosas se confundiran con las sabanas. Fluyamos para que nuestras esencias se derramen. Temblores de fuego, temblores febriles, sentencias húmedas.

Relato a Concurso, II Encuentro de Relatos y Poesia erótica del blog de Sr. García Francés.
Para ver más relatos entrar en Club de Encuentros
De Alma Azul y Rosa Arauz

martes

ALLER-RETOUR



Bajo el arco de la tarde

nos sorprendió el amor.

Tú, sólo tú,

haz hecho que mi alma vuele.

 
Esa misma luz nos había ido alumbrando

y permanecía callada,

a nuestra espera;

se hacía ansia

y envoltura, testigo.


Desplegando alas

que revolotean al amor,

te encontré

y me regalaste la dicha.

Ayer es ya hoy,

y hoy ayer,

y mañana;

la caricia ya era y es,

se hace carne.

 
Manos que recorren pálpitos

y suspiros que escapan.

 
Y mis ojos te miran,

y se convierten en destellos.

Destellos de estrellas contagiados por tu esplendor.


A dos plumas: José Luis Amaya Zulueta y Rosa Arauz

lunes

LA MÁS CALIDA CARICIA DEL UNIVERSO




Cuando la noche expiraba su último suspiro, mis ojos se despertaron en los tuyos, mis pupilas resplandecieron en crepúsculos matutinos.

Ojos espabilados por la aurora traviesa y ávida de júbilo.

Ojos acariciados por céfiros sosegados, serenos, alentadores de savias nuevas.

Camas soleadas, sorprendidas por la luz del mediodía. Jardín de delicias embriagadas de nenúfares perfumados.

Dos, dichosos de venturas,

Pasión en unión-comunión, cautivados por el descubrimiento de un único y nuevo mundo, adueñándonos de él.

Eternos instantes, capturados por la prodigiosa calidez del infinito,

arropados por la más cálida caricia del Universo.

domingo

SABANAS BLANCAS


Sabanas blancas, repletas de mares.

Me pierdo en ellas.

Rastros del paso de la marea.

Espumas blancas,

vestigios de pieles húmedas.

Me abandono esperando que de nuevo suban las mareas.

viernes

CARICIAS E INTIMIDAD




El ardor que había en sus ojos habían sido suficiente para hacer descabellada la idea de hablar. Apenas habían cruzado el umbral de la habitación, cuando sintió que no habían inhibiciones entre ellos ni falso pudor. Atrapó la deliciosa boca con la suya mientras se apretaba con su cuerpo. Él desabrochó con dedos ansiosos los botones que encontró en su camino, en busca de la cálida piel y su húmeda feminidad, tan frenética como la de él. Ella le hincó las uñas en los hombros mientras lo recibía en su interior.

Las yemas de los dedos recorrieron sus cuerpos, y se convirtieron en pentagramas perfectos, para así manifestarse en musicalidad sublime.
Susurros al oído, conquista con el estandarte hambriento, muertes súbitas para después resucitar en ráfagas por pieles rociadas de aromas.
Las veredas de la piel recorridas por peregrinos en búsqueda de reposo. Para más tarde de nuevo beber de fuentes a borbotones.
Amores intensos, ternuras desordenadas, suspiros ahogados, anhelos satisfechos, miradas cómplices.

A dos plumas: Mayte Castillo y Rosa Arauz